Omar Carreón Abud, Coordinador de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista y Dirigente Estatal de Michoacán

Me referiré a Argentina… pero no solamente. Brutal ha sido la represión a la justificada protesta en Buenos Aires que ha organizado el pueblo como respuesta a la política económica del reaccionario presidente Mauricio Macri. Esta vez, el mandatario se ha lanzado en contra de las pensiones de millones de argentinos. El respeto a la mujer, su defensa en contra de los abusos, la defensa de los niños, de los ancianos y, todo eso, es muy bueno como propaganda humanitaria y como careta para los horrores del sistema, pero muy falso en los hechos cotidianos. Los patrones argentinos y los del mundo entero han llegado a la conclusión de que la atención a los “abuelitos”, las ayudas caritativas para ellos y hasta las visitas a los asilos, son buena publicidad electoral, pero sale muy caro sostenerlos cuando ha pasado su vida de producción de ganancias y, por eso, ya no quieren sostenerlos y están empeñados –por lo pronto- en gastar lo mínimo en ellos.

La ola de aumentos de la edad de jubilación recorre el mundo capitalista entero. Antes era, en términos generales, a la edad de 60 años, pero los poderosos del planeta ya cayeron en la cuenta de que, como los trabajadores pueden vivir ya quizá hasta 70 y más años, son muchos años los que hay que sostenerlos sin que rindan utilidades. La edad de jubilación ha estado subiendo paulatinamente en todo el mundo a 65 y hasta 70 años, más lo que se acumule esta semana –como decía el comercial de los sorteos- pues el capital está muy preocupado porque la mitad de los niños que están naciendo ahora, vivirá alrededor de 100 años.

Los publicistas de la medida de modificación al régimen de jubilaciones no se recatan al usar los términos más ofensivos para referirse al merecido descanso final de quienes han rendido utilidades toda su vida y, privilegiados y abusivos, es lo más bonito que les han dicho. En sitios más cercanos a nosotros, como es en la Benemérita Universidad Michoacana, se les responsabiliza de buena parte de la crisis financiera en la que se encuentra sumida la institución, Benemérita, significa, si no me equivoco, “bien ameritada”, es decir, con muchos méritos y ¿no llegó a acumular esos méritos gracias al trabajo de los que ahora son considerados una molesta carga?

Pues bien, en Argentina, Mauricio Macri se ha lanzado con todo. Los “ahorros” que va a obtener el Estado barato que defiende el modelo económico neoliberal, a costa de quienes han laborado toda su vida, están ya muy bien contabilizados, ascienden a 3 mil 363 millones de dólares. En un país en el que la inflación es del orden de un 25 por ciento anual, los montos de las pensiones se han venido ajustando permanentemente, claro, siempre por debajo de la inflación ya que en los últimos ajustes apenas se llegaba al 14 por ciento; en fin, a pesar de la pérdida que ya se sufre, la reforma actual de Mauricio Macri, tirará el “ajuste” hasta un 5.7 por ciento, empobrecería todavía más a los jubilados argentinos. Pero no es todo, la reforma de Mauricio Macri también extenderá de 65 a 70 años la edad de la jubilación. De ahí las protestas extremadamente justificadas y necesarias. “No al recorte previsional”, decía una consigna (aclaro que no es error tipográfico ni barbarismo, en efecto dice “pre”, porque con la táctica de ocultar la realidad, el gobierno de Macri –como muchos otros- ha divulgado su reforma haciendo creer que “se prevé” algo más grave, de ahí el neoeufemismo ridículo de “previsional”); “basta de estafar a los jubilados” y “Oh, oh, oh, sos ladrón, Macri, sos ladrón”, decían otras combativas consignas de la masa. Se ha dicho y reiterado que la protesta va a continuar y creo que puede tener éxito, todo es cosa de que los líderes no vayan a vender a los trabajadores.

El modelo económico neoliberal, conocido también como el capitalismo salvaje, ha estado mostrando cada vez más su verdadero rostro. Preocupa que ya casi no se esconda ni disfrace. La pobreza, la extrema pobreza recorre el mundo y el capital no se sacia, no se saciará nunca. Quienes impulsan y defienden el modelo en todo el mundo tienen éxitos clamorosos en Estados Unidos: la sociedad norteamericana es ya la más desigual de todos los países industrializados, tiene tres hombres que ellos solos poseen la misma riqueza que la mitad de los norteamericanos y, los cambios en contra del pueblo, como la reciente reforma el cobro de impuestos que será de gran beneficio a las más grandes y poderosas empresas, siguen adelante.

Aquí en México se consolidan los déficits, los faltantes en todo lo que signifique financiar los gastos sociales del gobierno. La salud, la educación, la obra pública y, con ellos, y como necesario y obligado complemento, suben las deudas y, por tanto, los pagos de intereses por parte de los gobiernos a las instituciones bancarias. Nadie en su sano juicio debe tomar la situación como si se tratara de una crisis coyuntural y pasajera, nada de eso, los gravísimos recortes son parte de la política económica de corte neoliberal que se impone de grado o por la fuerza en todo el mundo, más comúnmente, por la fuerza. Ahí están los poderosos de Argentina a muchos miles de kilómetros recortando el gasto en pensiones y jubilaciones. Hermano gemelo de lo que se pretende llevar a cabo en México y en Michoacán.

A estas alturas ya no debiera quedarle duda a nadie a nadie que la falta de pagos a maestros y trabajadores de la UMSNH que dura ya casi dos meses, es una táctica de presión para lograr que acepten reducir drásticamente su régimen de pensiones y jubilaciones y otras reducciones relacionadas, sobre todo, con la política de educación popular que ha venido siguiendo la Universidad Nicolita. El neoliberalismo quiere convertir todo en mercancía, quiere generalizar la empresa a todos los ámbitos, el correo y la paquetería, los ferrocarriles, las comunicaciones, las carreteras, el agua, la salud, la educación y todo lo que necesite el hombre para su sobrevivencia para que, contratando fuerza de trabajo, se generen imponentes ganancias.

¿Exageraciones? ¿Moros con tranchete? Cito la parte sustancial de la nota de la Voz de Michoacán en su página 14-A de apenas el pasado martes 19 de diciembre: “Viene un decremento adicional en el recurso público que la Federación asignará a la Universidad Michoacana para el ejercicio fiscal 2018, avizoró Héctor Gómez Trujillo, presidente de la comisión de hacienda del Congreso, al reunirse con las cúpulas sindicales de la máxima casa de estudios del estado”. Ahí está el neoliberalismo actuando: se recorta constantemente el recurso para la educación pública, la privatización de la educación superior está en marcha. El pueblo tiene que defenderse. ¿Cuánto falta para que el oxígeno también sea mercancía y haya que pagar por él?