Por: Salvador Mateo Martínez, vocero del Movimiento Antorchista en Jalisco

El Movimiento Antorchista consecuente con el compromiso que se ha echado a cuestas de defender hasta sus últimas consecuencias, los intereses inmediatos y de largo plazo del pueblo trabajador de nuestra Patria, a fines del año pasado, ante la falta de soluciones concretas a diversas demandas de educación, salud, vivienda, servicios básicos, cultura, apoyos al campo, entre otras,  que aquejan a miles de campesinos, colonos y obreros, agregados en sus filas, se vio obligado a realizar marchas por las principales calles de la ciudad de Guadalajara e instalar un plantón permanente a un costado de Palacio de Gobierno.

Gracias a las jornadas de lucha y la disposición de la Organización Social al dialogo y la concertación, fueron instaladas mesas de trabajo con la dirigencia estatal del antorchismo y autoridades de primer nivel del Gobierno del Estado, en las que los funcionarios empeñaron, claramente, su palabra de resolver favorablemente los justos y legítimos reclamos que les han sido planteados, reiteradamente, por un considerable número de  sus gobernados, estableciéndose plazos concretos para tal fin.

Pero han pasado los días, las semanas e incluso los meses y hasta el momento los encargados de garantizar, bienestar a los jaliscienses, no solo, han dado cero soluciones, sino, que ahora no dan la cara, es decir también hay cero dialogo. Por lo que ante la lamentable actitud de los gobernantes jaliscienses en turno, los Antorchistas desde el pasado martes 20 de marzo dieron inicio a toda una serie de manifestaciones en la capital del Estado, que incluye marchas y mítines de protesta ante la Sede del Poder Ejecutivo Estatal.

El segundo día de jornadas de lucha fue programada para este viernes 23 del presente mes, con la participación de agremiados procedentes de diferentes puntos del interior del Estado y de la Zona Metropolitana de Guadalajara. En todas estas acciones de protesta se denuncian públicamente la incapacidad de las autoridades estatales para dar cumplimiento a su palabra empeñada, así como, su falta de sensibilidad política para atender y resolver las necesidades del pueblo de Jalisco.

Los pobres del campo y la ciudad les debe quedar claro que las negativas de soluciones a sus carencias por parte de los que administran los recursos del pueblo, no son casuales, pues los representantes de la clase que ostenta el poder político en Jalisco y México, consideran como un triunfo el hecho de no resolver nada.  Por lo que para acabar de raíz con este tipo de injusticias, entre otras que azotan a la inmensa mayoría de los mexicanos, no queda otra arma más que la unidad y la lucha organizada de los trabajadores agrícolas e industriales, a quienes se les informa que Antorcha, desde que nació se ha puesto a la vanguardia en las luchas de los marginados y desposeídos de nuestra Patria.