El Gobierno de Jalisco a través de la Secretaría General de Gobierno (SGG),, Coordinación General Estratégica de Seguridad, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por cambios de uso de suelo ilegal en los bosques de Jalisco.

La denuncia está firmada por Enrique Ibarra Pedroza, Secretario General de Gobierno; Macedonio Tamez Guajardo, Coordinador Estratégico de Seguridad; Sergio Graf Montero, titular de la Semadet y Alberto Esquer Gutiérrez, titular de Sader. El principal objetivo es hacer que la autoridad competente, en este caso la Profepa, investigue estas acciones irregulares que han causado deterioro de los ecosistemas forestales de Jalisco.

De 2011 a la fecha, se tiene registrada una afectación de mil 573.80 hectáreas por cambio de uso de suelo en el Complejo Volcánico de Colima y en la Sierra del Tigre, específicamente en 13 municipios, que son:  Amacueca, Atoyac, Concepción de Buenos Aires, Gómez Farías, Mazamitla, Quitupan, Tonila, Sayula, San Gabriel, Tamazula de Gordiano, Tuxpan, Zapotitlán de Vadillo y Zapotlán El Grande, por lo que estos municipios son los que se incluyen en el expediente que se presentó el día de hoy.

La denuncia está dirigida a quien o quienes resulten responsables por presuntas infracciones cometidas, entre ellas cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin contar con la autorización correspondiente, daño y deterioro grave a los ecosistemas forestales, provocar incendios forestales, actividades o usos en terrenos incendiados que no sean sustentables, y por tala ilegal de bosques y selvas.

Los cambios de uso de suelo consisten en la pérdida de bosques por actividad agrícola, principalmente siembra de aguacate, sin autorización emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Se estima que más del 70 por ciento de la deforestación mundial se relaciona con la agricultura comercial a gran escala y, en ese sentido, Jalisco no es la excepción.

El 80 por ciento de la superficie deforestada corresponde a bosques de encinos y selvas caducifolia, cuyos principales factores de pérdida son: la ganadería, el cultivo de agave y, recientemente, de aguacate.