Por: Luis Enrique López Carreón  

Dirigente del Movimiento Antorchista en Colima  

Hace unos días tuve el gusto, y sobre todo el grandísimo honor, de ser invitado por mis compañeros antorchistas de los diez municipios del estado, a ser testigo -pues sólo eso podía ser yo-, de los eventos protocolarios correspondientes al pago del Programa Empleo Temporal (PET),  apoyo económico que fue gestionado centralmente en la capital del país, ante la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), por el Movimiento Antorchista Nacional. El pago del mencionado apoyo, fue supervisado de acuerdo a la normativa, por el personal encargado de la Delegación estatal de la SEDESOL, y en algunos casos, hasta por el mismo delegado Carlos Cruz Mendoza en persona.

Pero no crea, amigo lector, que estamos hablando de una de esas “ayuditas ridículas y electoreras” que los políticos suelen dar para engañar y pescar incautos, o peor aún, para abusar ventajosamente de la pobreza de la gente, manipulándolos -y a veces, hasta manoseándolos-, para acarrear agua a su molino partidista y electorero. ¡No, nada de eso!, lea usted, parte de lo que la SEDESOL informó en cada uno de los eventos de pago: “…en la ejecución de este programa, se está invirtiendo un millón, 999 mil 285 pesos gestionados por Antorcha ante las oficinas centrales de la SEDESOL, con este recurso se están beneficiando a 1,030 mujeres y 300 hombre; Esto es, 1,330 colimenses de todo el estado, quienes cumplieron, conforme a normativa, con una jornada de trabajo que duró de seis a diez días y a quienes, en estos eventos, se les estará pagando, desde 948  hasta 1,580 pesos, respectivamente, conforme a los días trabajados”. Cierto es, que habrá gobiernos que puedan presumir -y creo que sólo presumir-, de mucha más inversión en el PET, que la que se anuncia aquí, pero aclaro que los antorchistas en Colima, no ostentamos -porque no lo tenemos-, ningún espacio político ni administrativo ni en los gobiernos, municipal o estatal ni en el Congreso del Estado; no tenemos -porque hasta ahora no lo hemos necesitado-, ni un sólo regidor, ni síndico, ni nada con lo que se pudiera afirmar, que nos da la capacidad o poder como para lograr tales recursos anunciados. Los antorchistas aún no somos gobierno, todo lo conseguido hasta ahora -como los casi 2 millones de pesos para el pago del PET-, son obra y gracia del esfuerzo organizado de todos los antorchistas colimenses. Pregunta: ¿cuánto más, en apoyos y obras para todos los colimenses, podríamos conseguir los antorchistas si fuéramos gobierno o diputados en los congresos? Sobre esto sólo una cosa diré: ya son millones los mexicanos en todo el país, quienes están comprobando, que los gobiernos antorchistas, son gobiernos progresistas.

Y, ¿qué podemos decir del Empleo Temporal? La SEDESOL dice en su página que el PET contribuye al bienestar de hombres y mujeres que enfrentan una reducción de sus ingresos, así como de aquella población afectada por emergencias; esto, mediante apoyos económicos temporales al participar en proyectos de beneficio familiar o comunitario, otorgándoles un apoyo económico consistente en jornales equivalentes al 99% de un salario mínimo general diario vigente; se dice también, que el objetivo es mitigar el impacto económico y social de las personas de 16 años de edad o más que vean disminuidos sus ingresos o su patrimonio ocasionado por situaciones sociales y económicas adversas, emergencias o desastres. Hasta aquí lo que se afirma de manera oficial del PET. Pero como bien podemos ver -esto ya lo digo yo-,  de acuerdo al monto de apoyo económico que se otorga y de la duración del mismo, el PET no deja de ser sólo un programa más, con el que los gobiernos pretenden justificar -más bien, simular, diría yo-, que enfrentan el grave problema de desempleo, que padecen millones de mexicanos.

Veamos. En las reglas de operación del PET, publicadas el 26 de diciembre de 2016 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en lo numerales 3.5 y 3.5.1, se dice lo siguiente: “Los apoyos que el Programa entrega no dan lugar a relación laboral o contractual alguna entre las personas beneficiarias y las Instancias Participantes o Ejecutoras.” Es decir, como se diría coloquialmente, después de apoyarte con el PET, “si te vi, ni te conozco”. Y sobre las  “Características del Apoyo” se dice que será “Un máximo del monto correspondiente a 2 jornales diarios y 132 jornales por persona beneficiaria durante el ejercicio fiscal.” Sí sabemos ahora, que el salario mínimo vigente es de $88.36 pesos, y que el apoyo del PET consiste en jornales equivalentes al 99 por ciento de un salario mínimo, entonces tenemos que, según las reglas de operación, cada beneficiario sólo podrá recibir hasta $178 pesos con 50 centavos al día, o un monto total de hasta $11,781 pesos y 33 centavos en todo el año, esto último debería ser – digo debería, porque no lo es -, $981 pesos con 79 centavos por mes, para cada beneficiario. Pero como ya se sabe lo que siempre ocurre, la elección del número de beneficiarios es y será siempre un total misterio inaccesible para los propios beneficiarios, dado el inmenso cúmulo de requisitos, formatos, papeles y registros digitales que deben hacer y entregar. Es por esto, que considero toda una hazaña que reconozco aquí, lo hecho por el área técnica de los comités seccionales de Antorcha, para lograr beneficiar a 1,330 compañeros de todo el estado. ¡Muy buen trabajo compañeros y compañeras, así se hace!

Terminemos. Según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), a diciembre de 2017, la población total de Colima sumaban ya 752 mil 331 habitantes, de ellos, son 568 mil 042 los considerados como Población en Edad de Trabajar (PET), pero de estos, hay 187 mil 710 que son Población Económicamente Inactiva (PEI), dada su incapacidad física por edad o enfermedad, y 380 mil 332 que son la Población Económicamente Activa (PEA), es en estos últimos donde está, la verdadera fuerza de trabajo productora de la riqueza social de Colima, mucha de la cual va a parar, no sólo a los bolsillos de los empresarios inversionistas locales, sino también a gran parte del país; por eso resulta hasta insultante saber, que en esta PEA, hay 13 mil 496 colimenses desocupados, es decir, sin empleo, y 189 mil más, que, aunque se dice que lo tienen, forman el 51.6 por ciento de la Tasa de Informalidad Laboral (TIL), lo que se conoce como trabajo informal o desempleo disfrazado, esto es: mal pagado, sin seguridad y sin contratos, ni prestaciones laborales de ningún tipo. Si sumamos el número de desocupados con los que representa la TIL, tenemos un total de 202 mil 492 colimenses seriamente afectados por el desempleo.

Sabemos bien que el Empleo Temporal no es la solución de fondo que el país necesita, no nos engañamos ni nos dejaremos engañar. Pero por los números que acabamos de analizar, estamos muy conscientes que algo urgente se tiene que hacer, y de los gobiernos no vemos para cuando. ¡Más empleo, aunque sea temporal, para todos los colimenses que quieran trabajar!. Antorcha es empleo.