Jaliscienses necesitan cuatro salarios mínimos para alcanzar la canasta básica

Por Salvador Mateo Martínez, vocero del Movimiento Antorchista en Jalisco.

Con datos duros, diversos medios de comunicación en Jalisco dieron cuenta a la opinión pública del costo de la canasta básica en la Zona Metropolitana de Guadalajara que se ubicó en los 10,600 pesos, equivalente a cuatro salarios mínimos, tomando en cuenta el salario mínimo vigente hasta el 31 de diciembre de 2018, o sea el de 2,686 pesos al mes, por lo que no puede ser solventada por la mayoría de los tapatíos, quienes tienen salarios muy debajo de este monto.

El lamentable panorama que dan a conocer los comunicadores, no solo es impactante para sus lectores, sino corresponde con la realidad que vive el pueblo jalisciense ya que, el 62 por ciento de la población ocupada gana tres salarios mínimos o menos, es decir, menos de 8 mil pesos mensuales, por lo que las familias deben ¨hacer milagros¨ y trabajar todos los miembros del hogar para hacer que el dinero les alcance. De esta manera desde hace algunos años, el jefe de familia, la ama de casa e incluso los hijos tienen que participar en la actividad formal e informal para generar un ingreso más elevado.

En los estudios realizados por académicos de la Universidad de Guadalajara, mismos que pueden ser consultados en las ediciones digitales de algunos medios de comunicación, se dice que en los últimos 13 años la canasta básica cuadruplicó su costo, mientras que el salario aumentó solo en ocho pesos. Asimismo, los especialistas señalan que una familia tapatía de cuatro o cinco miembros tendría que tener un ingreso económico equivalente a seis salarios mínimos, es decir 15, 904 pesos mensuales, para hacer frente a los gastos de alimentación, transporte, servicios (agua y luz), renta, teléfono y la canasta básica.

Pero cabe preguntar ¿la solución a las penurias de los trabajadores ya está a la vuelta de la esquina? Pues se sabe que a inicios del 2019 entrará en vigor el aumento del 16 por ciento de los salarios mínimos, aprobados a fines de 2018 por el gobierno de López Obrador por petición del sector empresarial, el que será de 3,121.47 pesos mensuales para la mayor parte de la República Mexicana, en la que está incluido Jalisco, lo que implica que los jaliscienses que ganan hasta tres salarios mínimos, podrían llegar a ganar alrededor de 9,364 pesos.

Con el aumento de 435.33 pesos por mes del nuevo salario mínimo; aun en el caso de que no suban los precios de los productos, a pesar de todo, los miembros de una familia tapatía, tendrían la necesidad de seguir haciendo milagros para poder adquirir la canasta básica ya que, les seguirán faltando 1,236 pesos para adquirirla, más otros 5,234 pesos para cubrir sus demás necesidades arriba mencionadas que también son básicas, sumando un faltante de más de 6,500 pesos, que equivalen a más de dos salarios mínimos.

Las dificultades que tienen y seguirán teniendo seguramente los tapatíos para alcanzar tan solo la canasta básica, nos demuestra claramente que las condiciones de vida de los explotados no pueden ser mejoradas con las conquistas de sus explotadores, como el del aumento al salario mínimo que logró el sector patronal, aunque la decisión haya sido calificada como ¨histórica¨ por sus promotores. Los intereses de los trabajadores son contrarios a los que se benefician con el modelo económico neoliberal imperante en Mexico, cuyo único objetivo es obtener la máxima ganancia a costa de sumir en la pobreza a la inmensa mayoría del pueblo trabajador, además de destruir el medio ambiente y toda una larga lista de horrores, que trae consigo el sistema de libre mercado.

Ante la difícil situación económica, los obreros, las amas de casa y todos los trabajadores en general de Jalisco y del país, les debe quedar claro que la sociedad en que vivimos tiene la capacidad de producir todos los satisfactores sociales que necesitan sus miembros para que puedan vivir y desarrollarse como seres humanos, entre ellos la alimentación, pero éstos bienes materiales están mal distribuidos, por lo que hoy más que nunca es urgente la construcción de una fuerza social, conformada por varios millones de mexicanos con capacidad de tomar las riendas del poder de la Nación y desde allí impulse un nuevo rumbo económico en nuestra Patria.

En Mexico no solo se necesitan pequeños aumentos a los salarios, es necesario crear empleos para todos los que puedan y quieran trabajar, elevar sustancialmente los salarios, una reforma fiscal progresiva para que pague más el que gana más y una orientación del gasto social hacia los sectores más marginados y olvidados, estas acciones son muy fáciles de entender pero, solamente pueden ser implementadas con el respaldo del pueblo trabajador, organizado y educado, tal y como lo plantea el Movimiento Antorchista Nac

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