Por: Benito Ramírez Martínez

En esta serie de comentarios, hemos abordado las diferentes clases de votos, sus características y sus usos o funciones. Hoy quiero compartir con ustedes lo relacionado a lo que en la práctica política electoral se le llama “voto útil”.

 

Al respecto, quiero mencionar que este tipo de “voto útil”, que también puede ser considerado como una estrategia o mensaje de comunicación empleado en el período de campañas electorales, fue usado exitosamente por el equipo de trabajo de Vicente Fox Quesada, entonces candidato a presidente de la república, en el que llamó a los potenciales votantes a razonar su voto, en el sentido de que, ante lo que podríamos señalar el hartazgo o insatisfacción generalizada contra el sistema de gobierno encabezado por el Partido Revolucionario Institucional, cuyo candidato fue Francisco Labastida Ochoa, no “desperdiciaran” su voto emitiéndolo a favor de candidatos que no tenían posibilidades reales de derrotar el PRI gobierno y su candidato.

 

Y así, aunque, por ejemplo, en esa contienda electoral, participó un candidato como Gilberto Rincón Gallardo, postulado por Democracia Social Partido Político Nacional, que manejó un discurso de tipo conciliador y realizó propuestas más convincentes de gobierno y tenía una amplia simpatía del electorado, dicho candidato, según las encuestas de preferencias electorales de aquel tiempo, tenía un muy bajo nivel de intención de voto. Por dicha razón, Vicente Fox pidió a la gente que no votaran por los partidos “pequeños” o los candidatos que no tenían posibilidad de derrotar el PRI, sino que depositaran su voto a favor de él mismo y del Partido Acción Nacional, pues eran los únicos que podían sacar a los gobiernos priístas de los Pinos, como ocurrió en realidad, por primera ocasión en la historia política de nuestro país. A esta circunstancia política se le llamó el nacimiento de la “alternancia en el gobierno federal”.

 

Bajo el anterior contexto, ya podríamos visualizar la razón por la cual se le llama “voto útil” a una forma específica de ejercicio del sufragio popular, la cual, aunada o sumada al ya conocido “voto de castigo”, pueden ser herramientas político electorales de las que disponen los partidos políticos, que se encuentran particularmente en el segundo lugar de las preferencias electorales, para persuadir a los potenciales votantes para que depositen su sufragio a su favor.

 

Ahora, no me resta sino definir el “voto útil”, según mi propio y particular punto de vista. En tal sentido, yo entiendo como “voto útil”, aquel sufragio que los electores usan para apoyar a determinado candidato o partido político, que se encuentra, generalmente, en el segundo lugar de las encuestas de preferencias electorales, para derrotar a aquel candidato o partido político que encabeza la intención de voto o contra aquel candidato o partido político que lo ha decepcionado en sus funciones de gobierno; optando por esta decisión, no obstante que pudiera simpatizar con la trayectoria o las propuestas de gobierno de otro candidato que tiene pocas posibilidades de triunfo en la jornada electoral.

 

Para finalizar, una vez más, amable lector, aprovecho la ocasión para invitarte a que te informes ampliamente de la trayectoria personal y política de cada uno de los candidatos que van a solicitar tu voto; de igual manera, para que conozcas sus propuestas u ofertas políticas, las cual puedes entender como parte de lo que será el programa de gobierno que piensa ejecutar el futuro gobernante electo, en caso de obtener el triunfo. Así, con estas bases, puedes tomar una decisión informada, razonada y convencida al momento de apoyar a determinado candidato o partido político, la que esperamos todos, sea la mejor para un mejor futuro de nuestro municipio, distrito, estado y país entero. ¡Es cuanto!