Por: Salvador Mateo Martínez, vocero del Movimiento Antorchista en Jalisco.

Tras la gran publicidad de una de las medidas, que anunció el presidente de Mexico Andrés Manuel López Obrador, a principios del mes de febrero de 2019, para los créditos otorgados por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), a fin de que a las personas con menos recursos, más de 15 años pagando y que no han podido liquidar, se les conviertan sus préstamos en veces salario mínimo (VSM) a pesos, con lo cual tendrán una reducción en sus saldos de 55 %, una tasa fija de 8.5 % y sus escrituras en el corto plazo; en el portal de uno de los medios de mayor circulación en Jalisco fue dado a conocer que en la entidad, sólo 11 mil trabajadores de más de 457 mil con un crédito vigente ante el organismo serán contemplados en este año para acceder a una reestructuración de sus deudas, como parte del plan federal; en otras palabras, solamente 2 de cada 100.

La nota aporta información detallada acerca del problema para acceder al programa pues, los requisitos no son simples. Primero: contar con un crédito tradicional vigente en VSM. Segundo: aplica si está pagando su crédito vía nómina o de forma individual. Tercero: es necesario que adeude 1.5 veces más de lo que le prestaron. Cuarto: ganar hasta cuatro salarios mínimos. Quinto: ser mayor de 40 años. Sexto: contar con 24 meses de pagos continuos. Y séptimo: tener un crédito de, al menos, 15 años. Ante este panorama, la mayoría de los trabajadores que acudieron al Infonavit a solicitar una renegociación de sus créditos, se quedaron igual que cuando llegaron, es decir, sin resultados positivos.

A pesar de que  la meta  del Gobierno de López Obrador, de beneficiar en el presente sexenio a 745 mil mexicanos que cumplan con los requisitos anteriores, de un total de 5.4 millones de créditos vigentes ante el Infonavit, es corta pero, como es sabido en sus discursos sostiene que con esta medida se acaba la corrupción del negocio de la construcción masiva de departamentos entregados a empresas inmobiliarias vinculadas con políticos, y ya no se seguirán construyendo huevitos de 30 metros, que son contrarios a los derechos y a la dignidad de las familias. Dijo ¨El esquema es parte de la nueva política de vivienda, que modificará radicalmente la seguida desde 2000, que permitió la construcción en zonas alejadas de centros de trabajo, en ocasiones sin servicios básicos, como agua y electricidad, y muchas veces en áreas de riesgo¨

Con el insignificante 2 % de trabajadores jaliscienses, que pueden reestructurar su deuda de Infonavit,  así como, la meta de beneficiar en este sexenio a solo el 13 % de mexicanos de los más de 5 millones que tienen deudas impagables ante el organismo, queda demostrado, pese a la gigantesca propaganda, el fracaso de esta estrategia del autollamado presidente de la ¨CUARTA TRANSFORMACION¨ para resolver el problema de la vivienda en México.

Jalisco tiene un rezago de casi 300 mil viviendas, en el segmento de interés social pero, por otra parte el Estado es líder en casas abandonadas, de 58, 659 inmuebles del Infonavit abandonados en todo el país registradas solo en 2018, 5, 939 corresponden a la entidad cuyos, propietarios las tuvieron que abandonar por: estar ubicados en lugares alejados de los centros de trabajo,  falta de servicios, transporte pero sobre todo por no poder pagarlos, es decir, si hay casas pero costosas. La falta de políticas adecuadas  para revertir esta tendencia,  es evidente pues en el presupuesto 2019 desaparece el subsidio a la vivienda con lo cual, la mayor parte de los más pobres van  a tener muchas más dificultades para  poder acceder a una vivienda digna y decorosa. a pesar de que López Obrador ha dicho que el gobierno que encabeza es ¨primero los pobres¨ ya que, solo el 6 % de los trabajadores tiene acceso a un crédito formal, ya sea a través del Infonavit Fovisste o un banco.

El pueblo trabajador le debe quedar claro que, los problemas de habitabilidad que lo azotan como la carencia de una vivienda digna y decorosa,  es uno de los males inmanentes del actual modelo económico neoliberal que impera en nuestra Patria, así como, el desempleo, el incremento de los costos de los productos de primera necesidad, el empleo precario, la explotación, entre otros flagelos que se han vuelto crónicos para los trabajadores, agrícolas e industriales, solo pueden ser abatidos, cambiando efectivamente este modelo por otro que se preocupe en primer lugar por resolver las necesidades de los que producen la riqueza con sus manos. Los horrores del neoliberalismo siguen y seguirán ahondándose, a pesar de que el actual Presidente de la Republica haya declarado, recientemente,  que ya acabó con esta pesadilla ya que, la honrosa tarea solamente puede ser llevada a cabo por una gran fuerza social, conformada por millones de mexicanos, organizados y educados, como la que está construyendo el Movimiento Antorchista Nacional.