Dra. Claudia Gamiño Estrada

Hace algunos años, en este mismo espacio, se publicó la nota de un sobreviviente del golpe de Estado en Chile, ahora como un homenaje al amigo, al luchador y al activista, y a todos aquellos que defendieron el gobierno democrático en Chile, publicamos un texto a través del cual intentamos contextualizar el significado de sus actos aquel 11 de septiembre de 1973 en Chile, fecha que nos remite al golpe de Estado contra el gobierno legítimo de Salvador Allende. Las acciones de él, como las de muchos sobrevivientes, durante mucho tiempo estuvieron silenciadas. Muchos chilenos exiliados que lograron sobrevivir guardaron silencio durante mucho tiempo por diversas causas, nuestro agradecimiento por la confianza y por la autorización para hacer pública su participación y su nombre, gracias Real Atahualpa Venegas Venegas, gracias por tu testimonio. Lo que ahora se presenta forma parte de un trabajo más amplio, que se desarrolla como parte del rescate de la memoria, esto es un pequeño fragmento de un proyecto que se está ciernes.

Real Venegas, perteneció al partido socialista, su primer carnet de militante lo recibió de Salvador Allende a los 13 años. Su papá, Manuel Venegas Hernández, fue militante del partido Socialista y participó en la coordinación de procesos electorales antes del triunfo de la Unidad Popular en 1970, proceso que llevó a la presidencia de Chile a Salvador Allende, coordinó la campaña de Laurita, hermana de Salvador Allende. Antonio Venegas Hernández, tío de Real fue dos veces presidente municipal, sus acciones estuvieron ligadas a la participación política, y desde luego, siempre desde la izquierda.

La familia de Real tuvo una relación cercana con Salvador Allende, le gustaba llegar a la casa de la familia Venegas a degustar de las empanadas que cocinaba la abuela Esther Hernández, la abuela de Real tenía una silla especial en la que se sentaba el presidente chileno, nadie podía ocupar esa silla, estaba reservada. Salvador Allende acudía a visitar a su nana y de paso llegaba por el papá de Real Venegas y el joven Venegas los acompañaba a la huerta.

El golpe de estado en Chile, perpetrado el 11 de septiembre de 1973 no lo sorprendió, estuvieron acuartelados, porque sabían que se maquilaba una acción en contra del gobierno, la inteligencia no había fallado. El 29 de junio de 1973, se produjo uno de los intentos por derrocar a Allende, el intento más visible se perpetró con  “el tanquetazo”. El grupo de los Elenos al que pertenecía Real Venegas estaba acuartelado cerca del lugar en donde se encontraban las tanquetas, a pocas cuadras; acerca del tanquetazo señala:

“Nos agarra organizados, ya estábamos como grupo, había una infraestructura, fundamentalmente para la cuestión de las armas […] yo vi dos RPG-7 -lanza cohetes-, en el acuartelamiento de los Elenos, a pocas cuadras de donde estaban las tanquetas, había gran movimiento de la cúpula política, que ahí llegaba y se iba, era una sala muy bonita, muy grande, toda de madera; ingresaron varios jóvenes y como a tres o cuatro compañeros nos tocó darles instrucción militar sobre las armas. Ya estaban los AK-47, [describe cómo eran los equipos y la mochila donde venía el arma y su contenido] nosotros les dimos entrenamiento porque ellos habían operado otro tipo de armas, principalmente armas cortas.”[1]

El día del tanquetazo, los Elenos no intervinieron, aunque estaban preparados para enfrentar la operación, Real señala que:

“no operamos en el tanquetazo, […] teníamos las armas, los lanza cohetes para bajar los tanques, hubiera sido como un concurso de tírale al pato, los tanques estaban detenidos y eran tanques ligeros y un RPG-7 se los chupa como un cachorrito, es un arma exageradamente poderosa que es para tanque pesado, que el chileno no tiene […] nosotros estábamos listos íbamos a salir, pero como el General Pratts ya estaba operando, [ se decidió no salir]. Nosotros teníamos la infantería y el armamento, pero políticamente no era correcto.”[2]

 

El general al que refiere era el comandante del ejército Carlos Prats quien respetaba el orden institucional y sus acciones culminaron en el desmantelamiento del tanquetazo, esa noche, la gente se reunió fuera del Palacio Nacional, para solicitar la destitución del congreso, se le acusaba de mantener el silencio y complicidad del intento de golpe, Allende, salió y calmó los ánimos y llamó a la gente a respetar las instituciones (http://www.laizquierdadiario.com/El-Tanquetazo-la-sublevacion-militar-que-anticipo-el-derrocamiento-de-Salvador-Allende).

Real Venegas refiere que era difícil que ellos hubieran entrado en acción, aunque contaban con todos los recursos para hacer frente, en ese momento, sin embargo, plantea la complejidad:

“aquí la dificultad [era que] un grupo civil del gobierno al margen de los militares, operara en ese nivel, [es decir] antitanque, y los problemas iban a ser muy fuertes para Allende […] nosotros si hubiéramos podido operar y no teníamos problemas para salir bien […]”[3]

Real señaló que sus estudios y preparación estuvieron centrados en la lucha antitanque, su preparación fue en Corea del Norte y producto de la compartimentación no supo quienes más tuvieron esa  preparación, aunque, afirmó, que tiene sospechas de otros que acudieron, porque los coreanos hablaban español, algunos con palabras tipo mexicano, argentinos, pero tiene la idea de que cuando menos otros tres grupos de chilenos acudieron a prepararse en distintos rubros para la defensa del gobierno de Salvador Allende. Real Atahualpa Venegas Venegas, formó parte del ELN, los Elenos, (Ejército de Liberación Nacional) ahí tenía el nombre de Jorge, se trataba de un grupo de élite que defendió el gobierno Allendista.

El Ejército de Liberación Nacional lo fundó Ernesto Che Guevara en 1967, se originó como un grupo político militar de carácter internacionalista. y “su objetivo principal era desarrollar un foco guerrillero en las selvas de Bolivia, que sirviera como columna madre de la lucha armada liberadora en Sudamérica.” (https://psdechile.webnode.es/news/los-elenos-y-el-gap-de-salvador-allende/).

La red del ELN en Chile tuvo como sus primeros integrantes y fundadores al periodista Elmo Catalán, Beatriz Allende, Arnoldo Camú, David Camú, Ricardo Pincheira, Felix Huerta, entre otros, https://psdechile.webnode.es/documentos-historicos/los-elenos-dentro-del-ps/eln-elenos/ el propósito era apoyar la segunda etapa de la guerrilla del Che en Bolivia (Véase el documental Arnoldo Camú y los combatientes Allendistas https://conectadosconlamemoria.cl/series-y-peliculas/arnoldo-camu-y-los-combatientes-allendistas/). Después del asesinato del Che, los Elenos chilenos rescataron a los guerrilleros que acompañaron al Che en Bolivia “Salvador Allende, en esos entonces, presidente del senado de Chile, acompañó personalmente a los guerrilleros cubanos sobrevivientes a Tahití, donde se los entregaron al Embajador de Cuba en Francia” (https://psdechile.webnode.es/news/los-elenos-y-el-gap-de-salvador-allende/).

Real Venegas nos relata en presente la existencia del grupo al que perteneció:

“los Elenos es una organización nacida para apoyar la guerrilla del Che en Bolivia, y estuvo en operaciones, hasta la caída del Che, entonces queda la organización y se liga fundamentalmente al partido socialista […] que permitía radicales de esta naturaleza, yo ingresé en 1971, ya las cosas ya estaban cocinadas, el Che ya había muerto, tenía yo 20 años”.

Con el triunfo de Salvador Allende a la cabeza de la Unidad Popular, en 1973, los Elenos visualizaron dos opciones, algunos se integraron al gobierno de Allende y “otros pasaron a integrar el aparato armado del Partido Socialista y el GAP. Esta tendencia era encabezada por “Agustín” [Arnoldo Camú]. (Pérez,2003). Es necesario plantear que al asumir la presidencia Allende, los intentos por intervenir en su gobierno y derrocarlo, no cesaron desde el primer momento por parte de la derecha chilena apoyada por el gobierno estadounidense, para ello, baste remitirnos a lo que se llamó la “Operación Cóndor”. Por lo antes señalado, era necesario un grupo de apoyo para intentar evitar los embates del imperialismo estadounidense.

Real Venegas se integró a los Elenos desde temprana edad, así lo narra:

“Fui invitado, empecé a trabajar en la empresa de aviación Land Chile, que era empresa de gobierno de pasajeros y carga, y yo ingresé a trabajar ahí porque fue mi papá [y] llevaba una carta de Allende [para] pedir chamba, y el encargado dijo y usted, y yo dije, pues también deme, a él lo dejaron en seguridad e inmediatamente se dedicó a organizar el partido. Los Elenos estaban infiltrados en Lan Chile, en la dirigencia como en la empresa, lo primero que hizo [mi papá] fue ganar el distrito, se nombraron varios de Lan y mi papá fue el que organizó el distrito, ese que le correspondía a Cerrillos, se afilió un montón de gente […]. Yo en el 71 fi invitado a la organización y en el 72 salí del país y estuve 6 meses en Corea del Norte en entrenamiento militar, y fundamentalmente en la lucha antitanque.

Real nos refiere que era importante la preparación para inhabilitar tanques, los golpes de Estado en América Latina, hasta ese momento, tenían un común denominador, la utilización de tanques para concretar las irrupciones ante los gobiernos constituidos que no respondían a los intereses estadounidenses, los tanques eran “monstruos de acero que el pueblo no tiene como contestar […] por eso nos entrenamos, porque si tienes el entrenamiento, se hace muy débil.”

El 11 de septiembre Real Venegas se jugó la vida en la defensa del gobierno de Allende, era un llamado a la conciencia era patria o muerte, en ese momento, la patria estaba en peligro y había que defenderla. Combatió en la Legua y fue la guardia de Arnoldo Camú, el jefe de los Elenos, su seguridad estaba en sus manos, la población los protegió, los acogió, se jugó la vida junto con ellos. Esa misma noche, sus compañeros lo dieron por muerto, había que reportarse y no lo hizo, ¿Cómo se puede mantener comunicación cuando andas a salto de mata?, sus documentos quedaron en el auto Fiat que manejaba, en ese que había llegado al corredor industrial y al que fueron congregados para defender al presidente Salvador Allende. No había vuelta atrás era patria o muerte, era una defensa real de un pueblo que había elegido democráticamente a su presidente y que los poderes fácticos no estaban dispuestos a ceder a la población. Aún hay mucho que contar, detalles de la participación de Real en el combate de la Legua, parte de esa historia la ha dejado, pero falta explorar más, ¿cómo rompió el cerco? ( http://notialtos.com.mx/relato-literario-vivencial-chile-11-septiembre-1973-viva-salvador-allende/), ¿qué pasó después? Falta contar el momento en que estuvo a punto de ser descubierto por los militares, su llegada a la embajada mexicana, su estancia, nos falta saber ¿quiénes y cómo lo apoyaron para poder llegar y de cómo vivía en la embajada su cotidianidad? Su llegada a México y el exilio. Durante cinco años no tuvo nacionalidad, fue considerado un apátrida, su defensa al gobierno legítimamente constituido le valió ser perseguido, logró escapar y ahora nos comparte su historia, toda ella como un “homenaje a esos hombres y a esas extraordinarias mujeres que se jugaron la vida […] por ideas universales por el humano nada más.” Esta historia aún no termina, aunque hasta este momento: “La historia ha colocado al vencido y al vencedor de entonces, en los sitios que les corresponde (la Jornada,11 sep, 2000).

[1] Entrevista de Claudia Gamiño Estrada a Real Venegas el 25 de julio 2020.

[2] Entrevista de Claudia Gamiño Estrada a Real Venegas el 25 de julio 2020.

[3] Entrevista de Claudia Gamiño Estrada a Real Venegas el 25 de julio 2020.