Por: Gabriel Guerra (Tomada de su Facebook)

Pasaron más de doscientos años desde la colocación de la primera piedra de la Parroquia de la Asunción para que en el año 2013 corriera el rumor de que se forma una figura humana, presuntamente indígena, con las diferentes imágenes religiosas que componen el frontispicio barroco.

Hace poco tiempo unas personas llamaron a sus amistades en Lagos y les preguntaron por el templo donde se veía un indígena. Sorprendidos, negaron tal cosa y ante la insistencia de sus amigos, fueron al malecón del río para constatar lo dicho y desde ahí ver el frente de la parroquia.

Los amigos fueron claros al decir que no se ve bien desde cualquier ángulo, que debe verse a una distancia específica y de frente… Oh sorpresa: después de varios minutos de observar encontraron el rostro formado por un espacio que da forma a la frente, la cornisa que da la impresión de los ojos y la escultura del Señor San José tomando la mano del Niño Jesús, imagen que da la ilusión de formar la nariz.

Al encontrar el rostro, de inmediato se percibe sobre él una figura como un tocado de plumas o penacho y de manera impresionante se observa una rica ornamentación que completa la figura que se extiende hacia los lados del rostro y hacia abajo. Al buscar un ángulo de visión más limpio, encontramos que la figura baja hasta los pies y la puerta principal separa las dos piernas.

Al conocer del hecho por el testimonio de las personas referidas y al constatarlo personalmente, lo consulté con personas locales dedicadas al estudio de la historia y la arquitectura. Aunque midieron en una foto la proporción del rostro y determinaron la correcta proporción humana, negaron la posibilidad, lo cual aumentó mi curiosidad. Algunas de mis preguntas siguen sin respuesta, entre ellas:

  • ¿Sería que los indígenas que participaron en la construcción de la parroquia, conservaban aún mucho de sus creencias religiosas?
  • ¿Construyeron el frontispicio armando una figura con un objetivo determinado o como dicen algunos, es sólo casualidad?
  • ¿Quizá buscaban atraer a los indígenas no conversos a la religión católica o quizá simular una conversión?
  • ¿La construcción de la imagen se hizo con la venia de las autoridades eclesiales o se hizo sin informar de ello?
  • La vista frontal de la presunta imagen ofrece mejor perspectiva y se aprecia más desde el frente, del otro lado del río, donde los indígenas podrían sentarse a observar a detalle la vida en la villa, fuera del centro de la ciudad que era reservado para la convivencia de los españoles y criollos.
  • El Copilli que en náhuatl se define como «tocado de plumas» y hoy se le llama de manera generalizada penacho, era utilizado por altos dignatarios o sacerdotes en la sociedad prehispánica y marcaba una diferencia social, daba una alta categoría. Bien puede ser un penacho el que surge sobre el rostro y que forma la parte más alta del frontispicio barroco de La Parroquia.
  • Bajo el Copilli y el rostro se aprecia lo que bien puede ser el cuerpo completo, presumiendo una rica ornamentación; se aprecia incluso que la puerta principal de la construcción forma el espacio entre las dos piernas de la figura.
  • Para unos, el rostro tendría una especie de barba, lo que para ellos hace suponer a Quetzalcóatl

Los cantereros que construyeron el frontis, comandados por Nicolás Antonio de Santiago Medina, de acuerdo al Archivo Histórico, y originarios del poblado indígena de San Juan Bautista de la Laguna, eran descendientes de cuachichiles y tlaxcaltecas asentados en ese lugar tras finalizar la guerra en La Gran Chichimeca, con el fin de consolidar la pacificación haciéndolos vivir juntos.

Quizá muchos no se habían convertido del todo al cristianismo. Bien podría ser una resistencia a la llamada Conquista Espiritual.

La evangelización en la Nueva España, también llamada por Robert Ricard conquista espiritual, fue un proceso que implicó la transmisión de la cultura occidental mediante la enseñanza de la religión católica en los territorios de la Nueva España. Carlos V y Felipe II fueron los principales impulsores de este proceso que tuvo como protagonistas principales a los frailes de las llamadas órdenes mendicantes, las cuales además de atender las carencias espirituales indígenas con notables soluciones y métodos -que incluyeron esfuerzos importantes en arquitectura, pintura, música, teatro, traducción de textos y aprendizaje de lenguas indígenas- intentaron implementar entre las cantidades enormes de indígenas mesoamericanos el estilo de vida europeo con alfabetización, enseñanza de artes y oficios, modos de gobierno y organización civil, leyes, urbanización occidental y la construcción de edificios de diversa índole (Wikipedia).

Este es un tema que demanda un profundo estudio por parte de auténticos conocedores, que sea visto con el respeto y la seriedad debidos por los valores religiosos y culturales que implica. Ojalá sepamos qué intereses motivaron la construcción de este frontispicio y entendamos mejor lo que sucedió en el Lagos de esa época.

En lo personal me alegra que este hecho provoque curiosidad, pero espero que no sea pasajero, sino que se convierta en interés de más laguenses para la observación de su entorno, la lectura y el aprendizaje de su propia historia.