Por Eduardo Campos Flores

Dirigente Estatal del Movimiento Antorchista Nacional en el Estado de Jalisco.

 

Según los registros de la historia de la literatura, existió en el tiempo de Tolomeo Filadelfo un gramático de nombre Zoilo que escribió miles de páginas acumuladas en nueve libros, contra los poemas de Homero, en los que además de burlarse del poeta griego, refería una serie de supuestas inexactitudes geográficas con el fin de desprestigiarlo y de que cayera sobre él la furia y el desprecio de la sociedad de su tiempo. Sin embargo, Homero pasó a la historia de manera indiscutible como el gran creador de dos de las más grandes obras de la literatura universal y de toda la civilización occidental y Zoilo como uno de los más grandes calumniadores de todos los tiempos, como diría don Miguel de Cervantes en voz de El Quijote, como un gran maldicente.

            Esta anécdota me pasa por las mientes al enterarme que el periodista Sergio Sarmiento, quien ha sentado plaza de intelectual de altos vuelos, porque trabaja para una de las empresas de comunicación que ha dominado el escenario mediático en los últimos tiempos en el país y porque su columna ajedrecística se difunde en diversos medios de circulación nacional, ha vuelto a tomar la pluma -o mejor dicho su Mac de última generación- para verter sus fobias y su inquina contra el Movimiento Antorchista Nacional, en su columna publicada en el Diario Reforma el pasado 25 de febrero.

            El señor Sarmiento -que hasta en el apellido lleva el sello de su personalidad-, cual moderno Zoilo, ha dedicado en su historia periodística numerosas columnas y comentarios en diversos medios y redes sociales a descalificar y a denostar el trabajo de Antorcha.

En marzo de 2005 escribió “Antorcha Campesina se dedica abiertamente a la extorsión al amparo del tradicional sistema político mexicano”.

El 20 de octubre de 2013 se refiere al “negocio rentable de las marchas para organizaciones como Antorcha Campesina”.

El 26 de julio de 2016, escribió “Antorcha Campesina, Asamblea de Barrios, los 400 Pueblos y los Panchos Villa, entre otros, realizan invasiones y movilizaciones que al final se premian con predios o recursos de los contribuyentes”.

El 22 de noviembre de 2017 en twitter dijo “Ayer durante más de 4 horas un grupo Antorcha Campesina una organización priísta que se dedica a la extorsión de fondos públicos y a la invasión de predios privados, bloqueo el Paso Express de Cuernavaca, generando severas afectaciones a cientos de miles de personas”.

Y los más recientes, ya para ponerse a tono con la campaña que ha emprendido el gobierno federal en contra de nuestra organización, el 24 de diciembre de 2018 en su columna Jaque Mate que encabezó “La Ley de la Turba”, denuncia con dedo flamígero que una manifestación legal de decenas de miles de antorchistas ante la sede del Congreso Federal para pedir a los legisladores que fueran consideradas en el presupuesto federal las demandas de obras y servicios para cientos de las comunidades más marginadas del país, no era más que “la presión de grupos que piden recursos para el campo, lo cual quiere decir dinero para financiar sus movimientos y enriquecer a sus líderes.” Y no conforme con despreciar olímpicamente las justas demandas del pueblo pobre organizado, y sin presentar ninguna prueba de sus aseveraciones, exige la represión y el encarcelamiento de los manifestantes para lo cual cita el artículo 494 del Código Penal.

El 25 de febrero de 2019 en la columna ya mencionada con el título “Primero amputar”, el señor Sarmiento volvió a la carga con las mismas acusaciones, señalando: “Hay una lógica, supongo, en la decisión del presidente López Obrador de no entregar recursos a las organizaciones de la sociedad. Algunas son fachadas de grupos de extorsiónEs el caso de Antorcha Campesina, que ha obtenido del gobierno enormes cantidades de dinero, así como terrenos, como las 200 hectáreas de El Moño, en Chimalhuacán.”

            Como bien se puede observar en los subrayados de los comentarios de este intelectual y periodista, las acusaciones se repiten, pero tantas veces se nos ha acusado de realizar actos violatorios de la ley, las mismas hemos aclarado puntualmente cada acusación por los diversos medios a nuestro alcance y tantas veces hemos exigido pruebas de las acusaciones, hemos recibido el olímpico silencio y el desprecio o una arremetida mayor por nuestra osadía.

            Dice Antonio Gramsci en su artículo “La formación de los intelectuales que todo grupo social que surge sobre la base original de una función esencial en el mundo de la producción económica, establece junto a él, orgánicamente, uno o más

tipos de intelectuales que le dan homogeneidad no sólo en el campo económico, sino también en el social y en el político. Los intelectuales son los empleados del grupo dominante a quienes se les encomiendan las tareas subalternas en la hegemonía social y en el gobierno político.”

Qué podemos esperar los antorchistas que nos hemos echado a cuestas desde hace más de 4 décadas, luchar contra la pobreza en México y que hemos levantado una organización que aglutina a casi tres millones de mexicanos, de un personaje como Sarmiento que se ha formado en universidades del extranjero, que sus columnas se publican en los diarios más influyentes de este país y hasta en The Wall Street Journal y Los Ángeles Times, que forma parte de Grupo Media Leaders del Foro Económico Mundial de Davos e investigador del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, de Washington, Estados Unidos y que se codea con la crema y nata de los poderosos de este país, sirviendo desde hace más de 20 años al grupo empresarial que se ha convertido en el consentido del actual gobierno federal (ver Proceso 2209).

Lo que podemos esperar es lo que hace, que sirva a los intereses de quienes le pagan, pero lo que no vamos a permitir es que se nos calumnie impunemente y nos defenderemos con las armas de la ley y con la fuerza de la organización a que tanto le temen los poderosos.

A nuestros calumniadores, los zoilos de nuestra época, les contestaremos con el poema La calumnia del bardo nicaragüense, Rubén Darío:

Puede una gota de lodo

sobre un diamante caer;

puede también de este modo

su fulgor obscurecer;

pero, aunque el diamante todo

se encuentre de fango lleno,

el valor que lo hace bueno

no perderá ni un instante,

y ha de ser siempre diamante

por más que lo manche el cieno.

*  *  *

Cien días de gobierno del mesías y los jaliscienses seguimos esperando la tierra prometida, ¿O sólo será pura demagogia?

Hoy querido compañero Antorchista jalisciense, se realizó la primera manifestación en la Secretaría de Gobernación Federal, para preguntar, “¿Quién realizará las obras públicas?, ¿Cuándo las realizarán? ¿cómo llegarán a tu municipio?”.

“México pide obras y servicios para comunidades pobres del país”.

“Exigimos solución a la demanda de luz eléctrica, agua potable, pavimentación, salud y educación”.

Todo esto respaldado por tres mil Antorchistas que acudieron al mitin que realizamos, y simplemente la Secretaría de Gobernación Federal, no dio respuestas, como en los viejos tiempos “ni te veo, ni te oigo”. Y sólo se comprometieron a instalar mesas de trabajo, todo esto después de sus cien primeros días de gobierno, y que el día 23 de diciembre de 2018, se entregara el pliego petitorio en el Congreso de la Unión, enmarcado por una multitudinaria protesta con más de cincuenta mil Antorchista e infinidad de gestiones, o sea, la respuesta que obtuvimos equivale a nada.  En la Secretaría de Gobierno, guarda el sueño de los justos, el pliego petitorio del Movimiento Antorchista Nacional y sólo se comprometen después de más de tres meses de gobierno, a instalar mesas de trabajo, en las diferentes Secretarías Federales; ¿con qué intención?, no sabemos, pero lo que si nos queda claro, es que si después de instalar estas mesas de trabajo y no se resuelva nada favorable, tendremos que reanudar nuestras protestas, pero ahora sí, con mayor intensidad y fuerza. Por lo que te convoco, compañero Antorchista jalisciense a que estés preparado para de ser necesario, nos traslademos a la Ciudad de México, para exigir, de una manera educada, como te lo ha enseñado tu Organización, pero sí firme y enérgica la solución a tus demandas, a tus necesidades, que ayudarán a transformar y llevar una vida más digna allá en tu comunidad, y que tú te enfrentas a diario, luego entonces, conoces mejor la realidad de tu pueblo que todos los iluminados de moda.

Que viva el Movimiento Antorchista Nacional.

Guadalajara, Jalisco a 13 de marzo de 2019.